Salud y trabajo
Gastritis y colitis 'de oficina': tus derechos para ir al médico
Comer a deshoras y el estrés de la chamba pasan factura al estómago. Qué permisos tienes para ir al IMSS, cómo justificar la falta y qué hacer si te niegan la salida.
El café de la mañana en ayunas, la comida a las cinco de la tarde frente al monitor y el estrés del cierre de mes: la receta perfecta para la gastritis y la colitis que tantos godínez cargan como si fueran parte del uniforme. Muchos aguantan el dolor porque 'no les dan permiso' de ir al médico.
Lo primero es saber qué dice la ley. La Ley Federal del Trabajo no fija un número de permisos con goce de sueldo para ir al médico; eso depende de tu contrato, del contrato colectivo o del reglamento interior de tu empresa. Pregunta en RH qué política tienen y pídela por escrito.
Lo que sí está protegido es tu salud. Si vas al IMSS y el médico determina que no puedes trabajar, te da una incapacidad que justifica tu ausencia y suspende la relación laboral. Si solo fuiste a consulta, pide una constancia de asistencia: no te paga el día, pero demuestra que estuviste en el médico.
Una falta respaldada por una incapacidad del IMSS no cuenta como falta injustificada. Y aunque faltes sin justificante, la ley solo permite despedirte por más de tres faltas injustificadas en un periodo de 30 días, así que una visita al médico no es motivo de despido.
Si tienes un dolor fuerte en la oficina y te niegan la salida, tu salud va primero: ve a urgencias del IMSS, que te atienden sin cita, y avisa por escrito a tu jefe. Un mensaje o un correo sirve como prueba de que avisaste y de por qué te fuiste.
Y si la gastritis o la colitis vienen del estrés crónico del trabajo, recuerda que la NOM-035 obliga a tu empresa a prevenir los factores de riesgo psicosocial, como las cargas excesivas y las jornadas que no terminan. Este texto no sustituye la consulta médica: si los síntomas no se van, ve al médico.
Para pedir el permiso de forma clara y sin drama, usa nuestro formato de permiso médico.