somosgodinez
← Volver a historias

Mitos y leyendas de oficina

La leyenda del café que nunca se acaba

19 de enero de 20263 min de lectura

Cuenta la leyenda que en cada oficina de México existe una cafetera. Y en esa cafetera vive un espíritu antiguo, caótico, que se alimenta de una sola cosa: la esperanza de los empleados de que alguien más haga el siguiente café.

Todos lo saben. Todos lo viven. Y aun así, cada mañana, alguien entra a la cocina, ve la jarra vacía con esas últimas gotitas tristes en el fondo, y en vez de hacer café nuevo, la vuelve a dejar ahí. 'Ya casi es hora de la comida', se dice, mintiéndose a sí mismo.

A las once de la mañana, la cocina se convierte en zona de tensión silenciosa. Entra Laura, mira la jarra, suspira, se va. Entra Roberto, agita la jarra como si eso fuera a generar café de la nada, se va decepcionado. Entra el practicante, no entiende la dinámica social que está presenciando, pero sabe que no es su lugar hacer el café. Nunca es el lugar de nadie.

Según la tradición oral de la oficina, quien hace el último café del día queda ante los ojos de sus compañeros como una especie de héroe silencioso, alguien digno de un 'gracias' murmurado entre dientes y una mirada de respeto que dura exactamente hasta la siguiente jarra vacía.

Hay quien dice que esta leyenda se repite igual en cada empresa del país, sin importar el giro, el tamaño o el sueldo. Porque al final, godínez de todas partes, estamos unidos por algo más fuerte que cualquier junta: la negativa colectiva a hacer el café.

Otras historias que te pueden gustar